¡GUERRA EN TIERRA CALIENTE!

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Ing. Alfredo Mundo Fernández Cronista Oficial de Cutzamala.

¡Guerra! Una palabra que hiela la sangre en las venas, pues implica muchos males para la zona donde se desarrolla. La Tierra Caliente participó en cuatro grandes guerras, la más remota en tiempos de los tarascos en los siglos XV y XVI, después en la Guerra de Independencia, la de Reforma y la Revolución Mexicana de 1910, aunque como colofón también se envuelve en la Guerra de los Cristeros. Vamos a remontarnos a la primera, para ver qué consecuencias trajo a esta vasta zona que hoy está dividida en tres Estados. Se desarrolló debido a la enemistad que siempre tuvieron los aztecas y los tarascos, pues los primeros decían que querían calarse con los purépechas “a ver que tal eran”, además de que querían adueñarse de la pródiga Tierra Caliente que era el paso inmediato al valle de México donde estaba su orgullosa capital, además de que el Balsas era un excelente medio de transporte, y también querían la sal. Desde Zitácuaro hasta Ajuchitlán eran tierras tarascas, pasando por Tuzantla, Cusio (hoy Cutzio), la zona de los Uetamas, Zacapuato, Cutzamala, Coyuca, Pungarabato, Tanganhuato y otros. El primer roce es en 1479-1480 cuando los aztecas de Axayácatl atacan y destruyen a la ciudad de Taximaroa (hoy Ciudad Hidalgo), lo cual enoja a Tzitzipandacuare el rey tarasco que en ese último año coloca una guarnición en el pueblo que se llamaba Apatzingani y hoy es Cutzamala. Eran diez mil jóvenes guerreros, dicen las viejas crónicas del siglo XVI, que si en aquella época era un número muy grande hoy lo sigue siendo. Eran muchachos del mismo Cutzamala, Pungarabato, Coyuca, Cutzio, los Uetamas, Zacapuato, Zirándaro y otros más. Dice el informe que la FAMSI rindió en 1998, que el mismo rey tarasco Tzitzipandacuare va a Cutzamala y les da a los jóvenes la consigna de atacar siempre a los aztecas de Oztuma y tomar sus cinco fuertes, que no esperen a ser atacados, que ellos tienen que ir. Los guerreros tarascos jóvenes de Apatzingani (Cutzamala) iban por miles a atacar a los aztecas que Axayácatl colocó en Oztuma, dirigiéndose al Este, cruzando el hoy río Cutzamala y pasando por el puesto vigía de El Chapul. Dice la crónica del año 1579 que los guerreros de la guarnición de Cutzamala iban a Oztuma desnudos, “en cueros” dice de manera literal, seguramente como una táctica bélica que les rindió muy buen resultado, pues en 1520 logran tomar los cinco fuertes de Oztuma, dice La Relación de Oztuma de 1579. Además, estos guerreros se pintaban la cara de negro y rayas en el pecho, pues el negro era el color del Apatzi, un gran ídolo que veneraban en Cutzamala que era el dios de la Muerte en la Mitología Tarasca. El Capitán principal que los dirigía era llamado Tiuime, de probada valentía que debería luchar hasta morir. Eran tan frecuentes y sangrientas estas batallas durante 40 años que el terreno entre Cutzamala y Oztuma se convierte en la “tierra de nadie” dice Herrejón Peredo en su libro y lo reafirma el Dr. Jay E. Silverstein en su informe a la FAMSI de Pensilvania en Estados Unidos. Los pueblos de esa zona huyeron y la abandonaron, como Totolapan que estando establecido en el otro lado del río Balsas se cambia al actual para protegerse de los constantes combates. La guerra termina en 1520, pero entonces la Tierra Caliente se enfrenta a un mal peor que duró 300 años: los invasores españoles, que llegan en 1523 a esta zona y que arremeten contra sus habitantes en 1526. Pero esa ….es otra historia.

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